Espejo de flores gemelas

A la Sibila

Espejo de flores gemelas
Octavio Paz

I

Altas temperaturas del idioma cuecen los usos

del viento en el través del sonido formando

oros que te canto

sin saber el timbre de tu voz

para subir la espiral de la seda sin haber

tocado tus pecas ni tus labios acaso haber besado

todo enciende sus partículas

como un collar de pequeños incendios

en el cuerpo del aire

que suspira las espigas en el horno

de la flor del verano

que solos de soles miramos guardar el secreto

del agua todo yo enamorado de la vida

& en la curva ilusión & toda tú

enamorada de la vida

pero sin saber mi nombre

aunque calcáreas piran vuelcos en el orden

del camino

& aquello que está anudado en la tierra

fértil de mis sueños

campana flores como anda

para llevarte por el sendero de mis deseos hacia

el surtidor de nubes

donde todo brota todo iza

las alas todo llama tu nombre para lanzarse

como poema al fuego en cada sílaba el resplandor

de una floresta

de verdes vocales que arrojo

al vacío & toman no tu forma de mirrado rebeco

sino la forma que tienes

en la cebolla de luz que llamo corazón

& hoy no es otra cosa que un jardín donde alzas

las alas libre de mí

& de mi sombra pero en las aguas eternas

de mis palabras

 

II

No te conozco: aún mis dedos no entrelazan

sus pellejos a los tuyos

aún no tocan mis yemas

el contorno de tus piernas aún mis nervios

no celebran tu sial fragancia de árbol melífero

aun no llega a mí

el beso de tu voz

& tampoco sé qué forma tendrá mi mano

en las orillas de tu cuerpo

ni cómo saltarán

en sus calcios mis huesos alegres

o dónde sorberán mis labios la quieta humedad

que mece carnada luz

en el arco de tus párpados:

porque no te conozco

el regalo de no tenerte precede al infinito regalo

de lamerte finalmente con el alma

para llevar a la punta de tus alas

la punta de las mías

para que todo lo que ha de ser

sea solar & sea lunar & sea terrestre & sideral

& porque no te conozco

aquí que yo pregunto:

¿volcánico efluvio habrá de gobernarme?

¿saltará serpentina mi cabeza

como ante la bella Griselda?

¿palpitaré en silencio & sudaré palabras?

¿seré mudez si acaso agua?

& aunque es cierto que no te conozco

& aún mis ojos no regresan de mirarte

bien sé el arcano:

todo poema es un espejo de leche & estrellas

donde uno mira la sombra & pide luz

de modo que todo lo que es pronto se convierte

en todo lo que hay

en este espejo del poema

al que te llamo con la mente & es quizás

el único jardín donde podré alguna vez trenzar

tu mano & besarte & callar

para decir estrellatura

quería conocerte

 

III

Pero esta sombra de solo saber tu nombre

es yacer en tierra bocarriba a una noche

que ruge estrellas

& abre el camino de las visiones

las palabras los colores

que se conjuran espirales en el dominio

del poema como el sueño

& la obsidiana

solo así puedo sin ilusión

llamar tu nombre & mirarte sin el remordimiento

de no conocerte

aunque jamás pueda alcanzarte

de modo que si esto es todo lo que hay de ti

en mi mundo entonces

es dulce la sombra

& triste sería no poderte

soñar no poderte invocar no poderte

pensar & aquí que yo reclamo poderte desear

en secreto & a la sombra

& a cambio tenerte en mis ojos

& alzar el idioma

que se lengua infinito en el astro

por cantarte sin que tengas que mirarte

en mi sombra

que sola se yergue de vergüenza

en la noche de no saberte

& por lo mismo de no exponerte

al fuego que se come mi alma

de alegría en el silencio de mirarte

andar mi azarosa quimera

de cuyas aguas emerges

oh tú astro sublimado

sin saber que no sé nada & sin saber allá

en la tierra que acá en el sueño

canto las visiones donde andas

estrellada & luminosa

& eso es todo acervo & eso es toda ala

para el ave del idioma a cuyas plumas

he llevado yo el deseo para que vuele al poema

donde eres todos los inciensos

todos los rebecos todas las estrellas

 

IV

Mas en la noche turbia de las encrucijadas

donde esta lluvia mirrada del dolor

se cierne como corona de fuego & aguijones

recuerdo el último fragor

de luz entre mis manos

en el punto aciago donde

todo parece precipitarse como un diluvio

de carbón & cenizas

sobre mi viejo corazón

el tiempo era entonces todo & solo yelo

montaña en alza

ola de piedras en crecimiento

& en ese lugar de perenne

oscuridad yo te vi cruzar la noche hacia

las faldas de la aurora

nada tenías sino un vestido de rebecos

toda nubes tú e hilos amarillos

pero cantabas & eso era todo

de pies juntillas como pisando navíos

pero solo podía mirarte

así que así oí tu canto

con los ojos dormí en tus pelos

con los ojos lamí tu alma con los ojos

besé tus manos con los ojos

tomé la anciana materia que te criba

& la puse en mi abrazo mamífero

& con ellos también

sentí elevarse mi ser & aunque

luego cayera a tierra como una columna

de obsidiana siguiendo

el curso de sus alas

& aún me precipitara hacia la hambrienta

boca del infinito

habías pasado dejando trazas

de luz como nubes de energía

que seguían un camino:

así que fuiste alba

& llave en el cerrojo del dolor que me comía

por dentro los pelos manando libres

las pecas los labios tu cuerpo

aparecido en el momento

de la transformación

 

V

Aunque esta noche esta pasmosa & común

noche de la vida sea solo cenizas

dispersas de pasado

polvo residual que alfombra

cuanto yace allende sobre el camino extendido

con la promesa de volver

a cerrar la puerta para volver a abrir

la misma puerta roja

tras la cual todo

cuanto fue perdido regresa como un relámpago

que renueva el día

para volver a enfrentar

la vida de los hechos & la vida de las horas

invertidas en el fango sideral

de nuestro mamífero haber & para enfrentar

al diablo en el dragón

de cuanto amenaza con llevarse para siempre

el don de nuestra humana felicidad:

el destructor que drena

la misma energía con que uno alza

la voz en el través de la aurora

& luego esgrime un poema

sobre un papel como una ceremonia

de cuchillos: un otro día

para el dolor & el miedo

es también otro día para la luz

& el cielo que dejan albur relente en mis ojos

para mejor mirarte

porque esta noche igual a otra noche

es promontorio para sorber estrellas

solo puerto & vértice solo cumbre

& espera en el trampolín:

donde mis pies relumbran

se agitan mis partículas

& todo se extraña en la inminencia del salto

mientras vuelan mis alas al vacío

buscando la forma

de tu cuerpo porque

en la forma del mío la sombra puso plomo

& aunque el peso

me lleve raudo al abismo

en este nuevo día que la vieja noche dispone

sobre el mundo

solo para mirarte sirve la luz

 

VI

Hacia tus ojos arcana agua & secreto fuego

en los míos oigo bullir tus pellejos & al verte

brillan mis pulpas cual aves

las estrellas & silvas tomado hacia el telúrico

tranco de tu fugaz

haber de ámbar en mi tenaz haber de mono

milenario que milenaria mona

contempla llena de nubes & rebecos & amarillos

destellos toda tú llena del sol

& si mirarte así es cortar

la sombra mirarte

es arder atroz de sueños

entre uno & otro dominio desde esta imposible

sinonimia donde recalan de luz

nuestros nombres:

purpurados mis meollos

alzados cual salto de calor

ultramarino en rayos

larvando toda célere centolla

& prontos como astros

miríadas de seda en tus meollos

yantados de blancura

rafagados de avenas

& nevascas & nelumbos que te auroran

alturada en el espejo del albur

que lleva a tus manos mis veloces huesos

calcificando como fuego tu leche

en este cósmico papel

donde algo como la vida se iguala a la muerte

& altas piérides coralan los diáfanos reflejos

que astrales sátiros relumbran

igualados en este espejo donde

una & otra flor gemelan umbros ojos

& sus dedos & sus manos & sus lenguas

 

VII

Balbuceo todo yo ante la majestad de la sombra

vestida de rayo & dolor & digo:

  esta es la vida

del despertar de cuchillos en la lengua

rendir danzas del diario buscar pan & techo

mirar la pared tan blanca

& ver en ella la obsidiana

que gobierna

mis ojos humedecidos

de tanta concentración de efluvios & cólera

mientras se encogen

lentamente mis resistencias

de boca al miedo & el abismo

de perder en esta vida lo que me ha dado la vida

ruge entonces & lo miro & pareciera

que una sideral oscuridad

pidiera mi cabeza en el cadalso

de los números diarios & de los tiempos ajustados

a la dinámica de un principio totémico

que atrás ha dejado para mí

la turbulencia del pasado

& medito entonces: me limpio

para mirar la nada considerando las condiciones

de la vida donde arrastro los pies

balbuceando todo yo la tempestad

de la alondra & tensa mi calavera apunta:

si esta es la vida

integra ya la sombra

solo así el fuego que sangra el ritmo

de la conformidad de la rima

en destrucción podrá

oponer al diablo en el dragón

la solución del resplandor:

el río de las mutaciones está siempre en marcha

& entonces aparecieron tus ojos

en medio de este acontecer de penas arrastradas

por siglos de dolores

arrastrados en el fragor humano

pero tú oh tú cual don de Átropos llegaste

& quedaron suspensos los hilos

abierto el umbral del deseo:

algo parecido al círculo de la aurora

remeció los cimientos

& aunque digas que es una locura

& seguro lo sea

hallé en el tráfago de caras tu cara

& en ella tu alma aún lejana es cierto

pero podía verla & palparla toda ella hacia el rapto:

mi consciencia entonces

& mis manos & mis pelos

& todo lo mío de mí que palpita dijo:

                                                                                                esta es la vida

& aquí que luego me puse a escribir

& escribí esto todo esto para cantar & resistir

la embestida del dragón

sin saber si a mi vida tu vida corresponde estrellar

en el arco de la noche & en los días de la vida

& aunque nada de eso importe

& mirarte en silencio sea

todo cuanto haya de ti en mi mundo

ya tu luz dejó en mis manos las astradas palabras

que feliz me han hecho

& la sombra han alumbrado

para mejor saber

que aunque pega duro el animal

& arde lacerante dolor

cada paso de cada día

es también cribar la luz:

de modo que sin hacerlo persigo tus ojos

en la contienda del azar

& pienso entonces que no sé si hablarte

& sin más abrir la boca & decir:

quería conocerte

Portada: Campo con amapolas, Vincent Van Gogh


PAUL FORSYTH TESSEY (Lima, Perú)

Escritor y editor. En poesía ha publicado: Laberinto (Edición de Autor, 2006), Llamarás mi nombre (Colección Underwood, 2009), El Oscuro Pasajero (Trashumantes, 2012), Anatomía de Terpsícore (Celacanto, 2014), Autorretrato del Piloto (Celacanto, 2015), Bajo este cielo de cabeza (Celacanto, 2016), El sendero del irivenir (Celacanto, 2017). Tiene en preparación: Hermes Psicopompo, Las visiones y Moñorrojo.

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