Make them suffer: Napalm Death + Cannibal Corpse en Lima

Corría el año 2006, si no me equivoco, cuando escuché por primera vez de Cannibal Corpse. La fuente fue un antiguo sketch cómico de YouTube, donde un grupo de amigos conversaba sobre cuál banda de metal era su favorita. Uno decía que la mejor era Hellhammer, otros dos mencionaban a Sodom, otro refutaba que sin duda era Inmortal y su legendario vocalista Abbath, pero la que llamó más mi atención fue la banda mencionada por una chica bajita, de pelo rubio y vestido blanco, que desentonaba con el resto del grupo, vestidos de cuero negro y mancuernas de púas. Dicha banda no era otra que Cannibal Corpse.

El sketch se puso mejor cuando la muchacha relató con lujo de detalles cómo le gustaría ser mutilada de la misma forma que en la portada del Butchered at birth, o cómo le gustaría tener una loca noche de pasión a lo Tomb of mutilated, lo cual solo aumentaba la sorpresa de sus compañeros y despertaba mi curiosidad por aquella extraña banda. Ese vídeo fue el comienzo de todo. Escuché a Cannibal inmediatamente y me llené de su brutal energía. No hubo vuelta atrás.

Pasaron los años y conocí a mi mejor amiga y colega en esta crónica. Ambos descubrimos nuestro gusto por Cannibal Corpse un día viendo a un tipo que vestía una sudadera totalmente decorada con la portada del álbum The Bleeding. Aquel hombre salía del supermercado junto a su esposa e hija y, al notar nuestro gusto por su sudadera, nos sonrió con cierta timidez y pronunció “¡viva Cannibal!” a lo cual nosotros respondimos con un unísono “¡viva!”. Ese día prometimos que si la banda llegaba a Perú, no nos  lo perderíamos por nada del mundo.

Resultado de imagen para butchered at birth
Portada del disco Butchered at birth

Y fue así que el 27 de setiembre del 2018, después de no haber ido la primera vez que se presentaron junto con Testament en 2015 y que casi pierdo mi entrada horas antes del concierto, pudimos verlos y escucharlos en vivo junto a otra banda legendaria como lo es Napalm Death.

Ya finalizando estas aburridas anécdotas sobre Cannibal y lo mucho que significó para mí haberme dado el mejor cumpleaños de la vida junto a mi mejor amiga, Lisa, la cronista del metal, los dejo con sus recuerdos. Ella describirá con lujo de detalles cada instante de la euforia, porque yo casi ni la recuerdo. Imaginen por qué.

La imagen puede contener: 9 personas, texto
Afiche del concierto.

Casi no llegamos. Leandro perdió su entrada quién sabe cómo y, gracias a esas fuerzas oscuras que rigen el universo, la encontramos doblada y solitaria en una esquina del Centro de Lima. «Este tiene que ser un buen día», rugió emocionado.

La fila para ingresar se forma desordenada en los alrededores del Centro de Convenciones Festiva. Se trata de un legendario local donde otras bandas de la talla de Ensiferum han tocado. Conocemos bien qué nos espera. Entramos lentamente.

Hicimos mal en entrar lentamente pues Napalm Death ya había comenzado. Al percatarnos nos arrojamos hacia el centro del recinto, donde no pocos estaban ya inmersos en el show. Afortunadamente era la segunda canción del setlist, «Instinct of survival». No nos habíamos perdido de mucho. La furia con la que tocaban conectó inmediatamente con nosotros. A esta canción le siguieron hits como «When All Is Said and Done», «The Wolf I Feed» y «Scum». No faltaron, tampoco, las mundialmente famosas canciones cortísimas que poseen, como «Life» o «You Suffer», que dura solo tres segundos y tiene un récord Guiness como la canción más corta de la historia. La respuesta del público era emocionante y con cada nuevo riff se armaba un pogo durante varios minutos. Al estar a pocos pasos de la banda —no había división entre zonas— el ambiente se tornó bastante íntimo y Barney Greenway, el vocalista, se tomó varios momentos para dirigirse a nosotros.

Como es sabido, Napalm Death se caracteriza por defender un discurso antifascista, que se opone a todo régimen autoritario y a los intereses de las grandes empresas. Es, pues, una de las más icónicas bandas de grindcore. Barney lo sabe y, casi a la mitad del show, se detiene para hablar en español. «Tienen derecho a ser felices», sentencia, y el público estalla. Nos anima a levantarnos frente a cualquier injusticia y nos cuenta que la banda lleva muchos años sosteniendo este mismo discurso. Nos dice, además, que una de sus influencias más grandes es el punk y, específicamente, los Dead Kennedys, conocidos por su corte irónico y político. Es así que la penúltima canción es un cover de estos, «Nazi Punks Fuck Off». El pogo es imparable. La última, «Siege of Power», también es muy bien recibida. Lo hermoso de los conciertos en vivo es que tienes la oportunidad de acercarte al artista de un modo distinto, vívido, irrepetible. Esa experiencia del aquí y ahora, el aura, como diría Benjamin, es lo que los hace tan especiales. Mientras Napalm Death se despide, nos quedamos con la convicción de haber recibido un gran espectáculo. Y nos preparamos para lo que se viene.

42939472_2183977068508381_3391729312804634624_n
Barney Greenway.

Cannibal Corpse está conformada por cinco integrantes. Todos ellos aparecen lentamente y se acomodan. No hay saludo: defrente a la acción. La primera canción es «Code of the Slashers», y es recibida con un gran pogo. Nos abandonamos a la violencia en la segunda, «Only One Will Die». A pesar de que las primeras canciones pertenecen al nuevo disco de la banda, Red before black, cuyo título es también el de la gira que los trae al Perú, el público las recibe muy bien y las corea. Con esto confirmamos que el death metal está muy vigente y el nuevo material es escuchado y reproducido, algo que debería imitarse con bandas nacionales y latinoamericanas.

A nuestro parecer el que nos presentan se trata de un setlist equilibrado, que respeta la expectativa del público por los clásicos y, a su vez, no deja de sorprendernos. Lo que más admiramos de Cannibal Corpse es su capacidad de condensar la violencia y convertirla en un producto bello. Lo comprobamos con canciones como «Kill or become», que fue presentada por George Fisher, el vocalista, con un imponente rugido. La canción se trata de matar o morir, y el pogo que se armó era el reflejo de dicha pasión. Fue agradable notar distintos rostros de distintas edades entre el público, lo que nos indica que no hay edad para el metal.

42814494_2183977428508345_5582047807813976064_n
George Fisher.

El ambiente es agradable. Los más emocionados abrazan a desconocidos mientras avanza el concierto. En canciones como «Devoured by Vermin», cuyo coro es potente y oscuro, no dejamos de dar vueltas entre el público formando un circle pit gigante. Notamos que la banda no intenta entablar tanta conexión con el público, al menos no del modo en que sí hicieron los Napalm Death. Con esto nos referimos a que no se dirigen a nosotros en numerosas ocasiones, y sus intervenciones orales son más bien exclamaciones y saludos. Quizás este hecho amerite un punto menos para los Cannibal, desde nuestro punto de vista, pero de ninguna manera podríamos decir que fue un mal show. En absoluto. La calidad de la presentación en vivo de la banda es indiscutible, y la voz de George transmite toda la furia que buscábamos.

La penúltima canción es una de nuestras favoritas: «Stripped, Raped and Strangled». Se trata del monólogo interior de un asesino y violador serial. Qué otra cosa podríamos esperar. El pogo es interminable. Nos perdemos y quedamos cada uno por su lado, como intuíamos que pasaría, pero estamos eufóricos. La última canción que nos ofrecen es su clásico consagrado, «Hammer Smashed Face». El público ruge. En el pogo nos encontramos con viejos amigos a quienes saludamos y perdemos de vista, con la misma velocidad con la que un asesino rebanaría un cerebro. Estamos llenos de sudor y continuamos dando codazos y patadas cuando suena un ritmo de batería final. La banda agradece y arrojan recuerdos del show al público, luego se retiran. Agradecidos, abandonamos el lugar lentamente. La música nos transportó y nos hizo alucinar la violencia. Afuera nos esperaría una ciudad aún más demente.

42844700_2183977358508352_6211987946698964992_n

Fotos: Antonio Aguilar.


LISA CARRASCO (Lima, Perú)

Licenciada en Literatura por la Universidad Científica del Sur. Vocalista en Violencia política. Ganó los Juegos Florales en su casa de estudios en la categoría de Cuento (2016). Recibió mención honrosa en el concurso “El cuento de las 1000 palabras” de la revista Caretas (2016). No cree en los concursos pero sí en los premios. Ha publicado en Austro. Revista de crítica y creación literaria, en Camaleón paranoico y en Kill The Zine Fanzine. Actualmente, es codirectora de MOLOK. Revista virtual de artes.

LEANDRO CABRERA (Lima, Perú)

Egresado de Literatura de la Universidad Científica del Sur. Es baterista en Violencia política. Ha participado en el III CONGRESO INTERNACIONAL DE NARRATIVA FANTÁSTICA y en I CONGRESO ANTONIO CORNEJO POLAR, como parte del Comité Organizador. Actualmente, es codirector de MOLOK. Revista virtual de artes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s