Tres poemas de Roberto Valdivia

esta emoción fue una pequeña fiesta

en realidad ni siquiera me gustaba tanto

tenía la voz de un niño de primaria

y había que pedirle que repitiera todas las cosas que decía

dos veces para entenderla

así que no te preocupes

no hay nada que agregar al respecto

esto es una fiesta ¿verdad? y hemos venido a divertirnos

hablemos de las personas que van y vienen

mientras nos hacemos preguntas para conocernos

¿tu acento es de este país o bebiste un jarabe antes de venir?

es una pésima línea lo siento pero lo intentaré de nuevo

últimamente no he leído mucha poesía

¿es cierto que donde vives todas las personas miran cada cinco minutos el volcán

al centro para asegurarse que no esté pasando el fin del mundo?

¿puedes decirme si te estoy estereotipando? ¿es esto un prejuicio racial? ¿si lo

fuera es también el fin del mundo?

aunque en realidad todo el tiempo es el fin del mundo

y todo el tiempo estamos cayendo

¿conoces ese mito judío que dice que el mundo se despedazó hace mucho y

ahora es nuestra misión armarlo de nuevo buscando las piezas que se perdieron

cuando el mundo explotó o algo así?

pero las piezas puede que las piezas seamos nosotros

y si las piezas se han esparcido es bueno cuando las piezas se encuentran

y esa es una buena línea para tomarte de la mano y decirte

vayamos tú y yo

por la azotea a ver las otras azoteas en el cielo morado

y esa casa con una sola ventana como un chico drogado que han dejado en un

parque y lucha por despertar

pensamos en las formas de entrar

en otras personas sin que estas lo sospechen

pero mejor bajemos a traer las bebidas del refrigerador

o mejor subamos a la azotea a servirnos en los vasos y conversemos sobre ts

elliot

digámosle a los demás que sabemos bien lo que hacemos porque la noche

comienza

y como la noche inicia, la noche también envejece

digámosle a todos que hemos visto el futuro y cuando alguien pregunte por

cuándo morirá

los tomaremos de la mano muy serios y gritaremos:

“shalalá-lalalá-lalalá-lalalá”

no hay necesidad de decir que voy a seguirte toda esta noche

por la escalera a oscuras por el graffiti en la pared

por el baño cerrándose como un ojo y por dios no voy a preguntarte “¿por qué?”

seamos ciudadanos normales y bailemos y sudemos

y tomemos partes de personas que no nos pertenecen mientras las canciones nos

recuerdan partes de nosotros que hemos perdido

en otras personas porque si algo está perdido

no significa que haya desaparecido

sino que debe estar en alguna parte

como una lámpara en el estómago de una ballena

seamos normales y bailemos y sudemos

y besemos a personas que no conocemos aunque yo haya venido a besarte a ti

“solo finge que moverse es fácil”

“solo finge que todo lo que sucede es algo que ya habías visto y nada te da

miedo”

“y si sientes que tu cuerpo suda y se agita imagina a dios con una manguera

mojándonos a todos”

¿alguna vez has tenido esa sensación de que la gravedad ha sido suspendida

para todos menos para ti y tu cabeza pesa como ochocientas plumas envueltas en

una bolsa negra?

¿es esta una casa o es esta una filmación donde nadie me ha alcanzado el

libreto?

háblame para seguir contigo

háblame para no entrar en ese túnel lila junto a una fogata

y cuatro amigos hablando sobre como las cosas no serán las mismas

y todas las estrellas sobre las que pudiera regalarte lotes en el cielo

ya han sido adjudicadas

pero no es bueno no es bueno hablar de eso

pero no quiero no

quiero hablar de eso

háblame para saber que estamos tristes y nuestra tribu se llama “ansiedad” o

“morirás a las 4 am” o “si tuviera un dios no sería una bomba atómica”

háblame para saber que tu rostro es único no un medicamento

para la década

lo sabes?

tus labios se adelgazan en una linda voz

debajo de la fiesta debajo de la noche y del espacio exterior

rezo en silencio

elige a alguien horrible

rechaza a alguien hermoso

no dejes que siga la luz porque siento que soy muy pequeño para entender a los

adolescentes

que miran la noche el espacio exterior

podríamos ir a otros lugares ¿sabes? hay parques hay cafeterías bibliotecas como

naves de la NASA

donde el ruido es una rata que tiene prohibido pasar

entiendo que aquí solo hay cuerpos que saltan y chocan y bailan como cohetes y

asteroides

pero en cierta forma el cuerpo es una cárcel

y estoy avergonzado en un rincón por todos los cuerpos que he sido

si te enamoras de un rostro

te enamoras de los barrotes de la jaula

y hay algo perdido que deambula en círculos sin ser entendido

como una canción atrapada entre el ritmo y las palabras

elige siempre las palabras

y si puedes elegir irte

camina

hacia la estación de trenes

miré hacia afuera y una estrella brillaba como una bengala

sonreí para tener algo que decirle

y la noche se extendió sobre la azotea

rumbo al espacio exterior

 

poemas tristes para chicos tristes y chicas sinceras

daniela me despertó con un mensaje

preguntándome si los había visto

“¿a quiénes?”

pero no supo qué decir o en realidad no supo cómo

completar la frase

para que pudiera entenderla

afuera llovía y se nos dijo que otra fiesta sería imposible

porque el tiempo de las fiestas había acabado en el 99 o algo así

que las discos habrían cerrado que ni nos asomáramos

así que le escribí que de todas formas llegaría y salí

el presidente tenía una manzana por cabeza

en el banner sobre mi avenida favorita

y un niño se me acercó con una carta donde se decía

que el país había muerto

con fotos de gatitos en unos postes

sobre un fondo pastel

“pero los has visto?” me preguntó de nuevo en el bar

si había visto a los chicos que bailan

pasearse por las calles cuando yo y ella y otras personas paseábamos también

un poco distraídos por las luces en las manos

y yo le dije “hey, tal vez”

recordando a un par de personas que iban del brazo desde 2004

y que habían dejado un mural azul en una de las fiestas del centro

pero no podía decir si ellos pensaban en ahorcarse cuando los reflectores se

apagaban

o afirmar que solo eran felices en invierno

sin sentir que mentía así que solo repetí

las cosas que pensé o me habían dicho que hacían los

chicos que en algún momento dejaron de mirar hacia el sol

y empezaron a saltar por las ventanas

rosadas de una cabina de internet

y chicos que hablaron tan insistentemente sobre su corazón que todos creyeron

era lo único que tenían

y todos se burlaron de ellos porque llevar el corazón así

era un tumor en la frente

los he visto

en la puerta de mi casa

en el sofá de mi sala

en las fiestas luego que todos se vayan

en las fiestas antes que todos se vayan

escupiendo luego de haber tragado

lo que nadie debiera tragar

y sin embargo estar aptos para sonreír y desearte un buen día

gritándote

“suerte, campeón!”

con el rostro escondido debajo de una gorra rosada

llevando la camisa como una blusa hasta la mitad del jean

y así es imposible odiarlos

en sus fiestas de corazones en el techo

con sus cerquillos y ropa de segunda mano

(y así es imposible odiarlos)

¿los has visto?

los he visto

la calle enciende la urgencia de la mañana

y ellos han prometido partir

nunca

 

 

poema esperanzador para issa anaya

sé que lo más sencillo es observar las cabezas de las personas

como paletas que usan los jueces en los concursos de baile

y esperar un puntaje perfecto junto a un público que te recuerde con cada

aplauso

la belleza de tus movimientos

pero voy a decirte una verdad como una pantalla de reality

ninguno de nosotros es el mejor poeta de la tierra

ni siquiera de este país, nadie lo es

no existen cosas como el mejor arquitecto o el mejor guionista de comedias

solo un loco le pondría laureles a alguien por una actividad que realiza durante

ocho horas

la vida es una multitud de acciones que se pierden entre la opinión de la gente

los mejores cantantes son insultados por los más jóvenes

y las coronas de laurel se pudren y deben ser recicladas

el mejor hombre sobre la tierra simplemente no ha nacido

pero en cambio hay mujeres conduciendo aviones en medio de la neblina del

atlántico que sonríen entre esas nubes

hay adolescentes que se extirpan una espina de un lugar del brazo en medio de

un parque

hay una joven que apenas sospecha que su sola presencia

contiene la belleza de todo lo probable

(tú podrías ser esa joven

lo eres

de hecho, de eso se trata el poema)

todo lo que sucederá permanece adelante

pero eso no significa que empieces a caminar con zancos

olvídate de cada aplauso

ninguno te hará andar mejor

y no los vas a oír

no porque nadie haya comprado una entrada a tu función

es que no hubo público ni palco

y nunca hubo paletas ni jueces

quítate las zapatillas

no necesitas correr, ya estás en la meta

Foto de portada: del autor


Estos poemas son parte del poemario Poemas Tristes para chicos tristes y chicas sinceras que estará disponible gratuitamente de manera digital desde el 17 de agosto a través del perfil de Gumroad del autor.


ROBERTO VALDIVIA (Lima. Perú)

Dirige la revista Sub25. Ha publicado los poemarios [MP3]. (Editorial Gigante, Entre Ríos, 2014), el poemario virtual Salinger  y Poemas tristes para chicos tristes y chicas sinceras (C.A.C.A Editores, 2019). Puedes revisar los videoclips de su último libro en su canal de YouTube.

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